Un agujero negro supermasivo aparentemente ha desaparecido desconcertando a los expertos

Una imagen compuesta del cúmulo de galaxias Abell 2261 donde debería estar el agujero negro perdido. Crédito NASA CXC Univ of Michigan K. Gültekin



Los agujeros negros son objetos espaciales colosales que simplemente no deberían poder desaparecer sin dejar rastro. Pero el hecho permanece: ¡un agujero negro supermasivo simplemente está ausente de su lugar habitual!

Sí, lo leíste correctamente: los científicos confirmaron que falta un agujero negro. Y, lo que es más curioso, no cualquier agujero negro, sino uno de los agujeros negros supermasivos supuestamente más grandes conocidos por la ciencia.

¿Quién sabe cuántas galaxias hay en el universo? Lo que sabemos es que la mayoría de las galaxias grandes deberían tener su propio agujero negro supermasivo. También sabemos que cada uno de estos agujeros negros debería corresponder a la masa real de su galaxia.

Esto nos lleva al núcleo galáctico más grande que la astronomía haya encontrado: Abell 2261, un cúmulo de galaxias 10 veces más grande que la Vía Láctea en diámetro.

Durante años, los expertos habían esperado encontrar un agujero negro supermasivo en su centro, pero después de 20 años de investigación y observaciones, no se ha encontrado tal objeto. La investigación inicial en la región se llevó a cabo hace unos 20 años, pero no pudo encontrar ni probar nada.

En 2018 se realizó una búsqueda más profunda de este agujero negro supermasivo, pero nuevamente, el equipo de científicos no pudo encontrar este agujero negro.



Teorías científicas y posibles explicaciones del agujero negro perdido

La hipótesis principal es que el agujero negro fue expulsado del cúmulo de galaxias. Sin embargo, si de alguna manera voló al espacio, ¿por qué los expertos no han localizado ningún rastro de este movimiento en la región?

Esta teoría también sugiere la posibilidad de que el agujero negro supermasivo faltante se fusionara con el agujero negro de una galaxia diferente. Si esto pudiera suceder, también sería posible que las ondas gravitacionales de esta fusión pudieran empujar el agujero negro faltante lejos del centro.

El problema con esta teoría es que la ciencia no está segura de si es posible.

Por el momento, los astrónomos solo han confirmado que los pequeños agujeros negros definitivamente pueden fusionarse. En cuanto a los supermasivos, la ciencia aún no ha detectado tal evento y las explicaciones científicas actuales sugieren que esto puede no ser posible.

Otra posible solución sugiere que este agujero negro faltante puede simplemente estar más inactivo de lo habitual. Dicho simplemente, las observaciones de un agujero negro son posibles solo cuando está acumulando materia de forma activa.




Como confirmó el equipo de científicos, no ha habido actividad de agujeros negros en la región durante 48 millones de años. Esto, por supuesto, puede ser un período corto en la comprensión cósmica del tiempo, pero también significa que este agujero negro podría haber desaparecido hace mucho tiempo.

Creo que pasará bastante tiempo antes de que escuchemos algo nuevo sobre este agujero negro perdido. Quizás el próximo Telescopio Espacial James Webb, que debería lanzarse en 2021, tendrá las capacidades necesarias para localizar este agujero negro supermasivo. Por ahora, solo podemos esperar.